Home

Podría decirse, sin miedo a equivocarnos, que «Sloop John B.» era ya UN clásico antes de convertirse en EL clásico en el que lo convirtieron The Beach Boys en 1965, y un repaso al curioso itinerario seguido por esta canción, originalmente un tema tradicional de las islas Bahamas, ratifica lo anterior. Más aún: una (ligera) expedición arqueológica a los cimientos en los que se apoya la catedral de cristal multicolor erigida por Brian Wilson y sus chicos en 1965 se revela como un viaje tan exótico como generoso en sorprendente hitos.

Nuestro viaje se inicia de una forma muy singular: en las páginas de la revista de Harper’s Bazaar, número de diciembre de 1916. Allí, página 82, aparecía un artículo titulado «Coral Islands and Mangrove-Trees» firmado por Richard Le Gallienne, un escritor y poeta romántico cuya abundante producción como autor y traductor ha quedado a menudo eclipsada por el affair que sostuvo en su juventud con Oscar Wilde. En fin, si obviamos el tufo racista del texto, podremos sentirnos agradecidos a Gallienne por dar el primer paso para convertir aquella tonadilla del folklore local en la canción universal que es hoy en día:

«These negro songs of Nassau, though crude as to words, have a very haunting, barbaric melody, said to come straight from the African jungle, full of hypnotizing repetitions and absurd choruses, which, though they may not attract you much at first, end by getting into your blood, so that you often find yourself humming them unawares. The best- known of them — that which the Colonel had set going — is «The John B. Sails» and goes as follows. Of course you need to have the tune properly to appreciate it; still, the words have a naivete which makes it worth while to copy them:

Come on the sloop John B.,
My grandfather and me,
Round Nassau town ve did roam.
Drinking all night, ve got in a fight,
Ve feel so break-up, ve vant to go home.

Chorus
So hoist up the John B. sails,
See how the mainsail set,
Send for the captain ashore—let me go home,
Let me go home, let me go home,
I feel so break-up, I vant to go home.

The first mate he got drunk,
Break up the people trunk,
Constable come aboard, take him away—
Mr. Johnstone, leave me alone,
I feel so break-up, I vant to go home.
(Chorus)

The poor cook got the fits,
Throw away all o’ my grits,
Captain’s pig done eat up all o’ my corn.
Lemme go home, I vant to go home,
I feel so break-up, I vant to go home.
(Chorus)

Steamboat go by steam,
Sailboat go by sail,
My girl’s hat ’ain’t got no tail.
Lemme go home, I vant to go home,
I feel so break-up, I vant to go home.
(Chorus)

Send all the things from ashore,
Let all the breezes blow,
I’m so sorry that I can longer stay,
Good-by to you— Tra-la-la-lu,
This is the vorst trip since I vas born.
(Chorus)

¡Bueno, pues ya la tenemos ahí! No son exactamente la letra y título que conocemos, pero sí que se le parecen mucho. Aún el mismo Gallienne, en su novela de 1918 «Pieces Of Eight» (una historia de piratas ambientada en la Bahamas), libro uno, capítulo cuarto, encontramos lo que sigue:

Pero como decíamos, este es sólo el principio de una curiosa historia plagada de grandes nombres, y el siguiente en aparecer en el orden cronológico es el de otro poeta (y biógrafo, escritor y periodista, y ganador de tres premios Pulitzer) Carl August Sandburg. Fue él quien en 1927 publicó un libro tremendamente popular que recopilaba grandes canciones de la tradición folk, «The American Songbag», que se convertiría durante décadas en manual de referencia, llegando incluso su influencia a figuras tan lejanas en el tiempo como Pete Seeger. Pero no nos adelantemos demasiado aún y quedémonos entre las páginas de «The American Songbag«: en la número 50 aparece recogida «The John B. Sails«

Apunta Sandburg en la introducción al texto:

“John T. McCutcheon, dibujante y amable filósofo, y su esposa Evelyn Shaw McCutcheon, madre y poeta, aprendieron a cantar esto en su Isla del Tesoro de las Indias Occidentales”. Y prosigue: «El tiempo y el uso le han dado a esta canción casi la dignidad de un himno nacional en Nassau. Las costillas desgastadas de la embarcación histórica yacían incrustadas en la arena en Governor’s Harbour, cuando una expedición, preparada especialmente para este propósito en 1926, extrajo una rodilla de carne de caballo y un perno de anillo. Estas reliquias ahora se conservan y se construyen en la Watch Tower, diseñada por Howard Shaw y construida en nuestra costa sur, un par de puntos al este por el norte de la estrella Canopus.».

¿Isla del Tesoro? ¿A qué se refiere Sandburg? Una simple búsqueda en Google nos pone sobre la pista: la hoy llamada Isla del Lago Azul (Blue Lagoon Island) es un pequeño islote a 5 km de distancia desde Nassau. Bueno, pues resulta que de 1916 a 1979 (63 años) la isla fue propiedad de la familia McCutcheon, después de que John T. McCutcheon la comprara por correo por 17.500 dólares, sin siquiera haberla visto, a los herederos de Van Winkle, un fabricante de Nueva Jersey que había muerto. La llamó «Treasure Island» y durante décadas se la conoció con ese nombre en Las Bahamas. En cuanto al citado Howard Shaw, sabemos que era un arquitecto de Chicago, y su nombre no tendría más interés si no fuera porque entre sus vástagos figura Evelyn Shaw, casada con el mismísimo John T. McCutcheon, quien a la postre recibiría la isla como regalo de bodas de su acaudalo marido. Y la torre de vigilancia de la que hablan, efectivamente era una construcción en piedra proyectada por el arquitecto en el acceso al lago existente en la isla, mirando hacia Nassau ¿No sería fascinante que se conservaran ahí los restos de la canción que avanzó al mundo la existencia de «Pet Sounds«? Hoy en día la isla ya no es un lugar para hospedar a los famados invitados de la familia (alojó a los duques de Windsor, o a los Lindbergh, ni más ni menos) y se ha convertido, como no podía ser de otra manera, un resort turístico, pero echad un ojo a google maps y mirad, mirad ¡apuesto a que ahí están los restos de nuestro muy querido barco!

La siguiente parada nos planta en 1935, y tiene un nombre propio bien conocido: Alan Lomax. El afamado etnomusicólogo estadounidense hizo una grabación de campo de la canción en Nassau, 1935, bajo el título «Histe Up the John B. Sail«, cantada por el Grupo Cleveland Simmons que con total seguridad podemos considerar el primer registro sonoro de la canción. ¡Qué gozada! ¡Gracias, Alan!

Claro, esto solo interesó en su día a los poquitos apasionados del folklore popular como Lomax, pero aún harían falta 15 años para llegar a la que conocemos como la primera versión (algo) popular del tema. Tenemos que hablar por tanto de Lee Hays, bajista y miembro fundador del cuarteto folk The Weavers (y ojo: coautor, con Pete Seeger, de la ultraconocida «If I Had A Hammer«, así que un mindundi precisamente no era). En 1950 publican un sencillo para el sello DECCA, en el que «(The Wreck Of The) John B«, acreditado a Sandburg y el propio Hays, ocupa la cara B.

A partir de aquí, las cosas empiezan a acelerarse en lo que se refiere a la popularización del tema en los Estados Unidos, pero vamos a hacer una última parada en las Islas Bahamas, año 1952, antes de que esto empiece a trufarse de nombres bien conocidos. El responsable de esta parada tiene un nombre propio: Blake Alphonso Higgs. Nacido en 1915 y más conocido como «Blind Blake», fue el intérprete más conocido de goombay y calypso en las Bahamas desde la década de 1930 hasta la de 1960.

En 1952, dentro de su segundo álbum «Blind Blake And His Royal Victoria Calypsos ‎– A Second Album Of Bahamian Songs» (tal y como el título indica, una segundo volumen del registro sonoro de canciones tradicionales de las islas) encontramos su grabación de «John B. Sail (Wreck Of The John B.)«.

La aportación de Blake resulta triplemente interesante: en primer lugar, porque podemos considerar que su versión es más fidedigna, por una mera cuestión de cercanía a las raíces originales del tema, pero también por lo que el propio Blake explicaba acerca del cada vez más famoso barco. De acuerdo con el músico, el John B había sido una embarcación que un día se había hundido, desapareciendo, algo que en la vida de las islas tampoco tenía nada de extraordinario. ¿Por qué entonces la historia de esta barquito hundido dio el salto a la tradición local? Una posible explicación estaría en el propio nombre: para los oídos analfabetos, «John B» suena como «Zombie», y tratándose de un balandro que había desaparecido (posiblemente, perteneciente a una colonia de galeses residentes en las Bahamas en 1647) sin que ninguno de sus tripulantes regresara, no resulta difícil entender que se convirtiera en objeto de chismes (y por ende, cantos) populares. Por último, conviene reseñar que la versión de Blake da todo el protagonismo al banjo, algo que heredarían muchas de las versiones posteriores.

Dando un salto en el tiempo, nos plantamos en 1958: (The) Kingston Trio, unos adelantados en la cuestión de reivindicar la tradición folk antes de que la cosa pasara a mayores grabaron una versión de la canción titulada “(Wreck of the) John B” que parecía dejar claro que el consenso alcanzado en torno a la hermosa melodía isleña no alcanzaba (aún) al título de la misma. La pista fue incluida en su exitoso disco de debut, y podríamos decir que su versión no sólo solo fue los auténtica impulsora en la popularización de la tonada, sino que además se convirtió en influencia directa para The Beach Boys. La canción aparece acreditada en el vinilo de Kingston Trio como una composición de Sandburg y Hays.

A partir de ahí, las versiones se disparan, a cargo de autores cada vez más importantes. Un simple vistazo a la wikipedia acredita el interés despertado (hoy diríamos que «se viralizó») por el tema, y la perpetuación del desacuerdo respecto a su título:

  • 1954 – Cisco Houston – » John B. Sails (Sloop John B.)«
  • 1959 – Johnny Cash – «I Want To Go Home«
  • 1960 – Bud & Travis – «Sloop John B«
  • 1960 – Lonnie Donegan – «I Wanna Go Home (Wreck of the John B)«
  • 1960 – Jimmie Rodgers – «Wreck of the John B«
  • 1961 – Jerry Butler – «John B«
  • 1962 – Arthur Lyman Group – «(The Sloop) John B.«
  • 1962 – Dick Dale – «Sloop John B«
  • 1962 – Keith and Enid – «Wreck of the John B«
  • 1963 – The Brothers Four – «The John B. Sails«
  • 1963 – Jon & Alun – «John B«
  • 1965 – Barry McGuire «Sloop John B«

Terminamos esta entrada, como no podría ser de otra manera, en el verano de 1965. The Beach Boys estaban en medio de una sesión de grabación en el estudio 3 de los United Western Records de Hollywood. Como el miembro de la banda Al Jardine recordaría en las propias notas del álbum, él “había estado estudiando la canción … en casa, y desde mis experiencia como fan de los Kingston Trio, pensé que sería una gran canción para nosotros.» Y luego sigue:

«Brian estaba en el piano. Le pregunté si podía sentarme y mostrarle algo. Expuse el patrón de acordes de ‘Sloop John B‘. Le dije: ‘¿Recuerdas esta canción?’ La toqué, y él me dijo: «No soy un gran fan de Kingston Trio». Él no estaba muy metido en la música folk. Pero no me di por vencido. Así que lo que hice fue sentarme y tocarla para él en el lenguaje de los Beach Boys«.

Y entonces..

2 pensamientos en “Sloop John B. – The Beach Boys

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.