Home

A veces sale bien, a veces sale mal: grupos “de guitarras” que de pronto, a la altura del tercer o cuarto disco, deciden que ha llegado el momento de darle una vuelta a su sonido y pasarse a los sintetizadores. No suele ser una decisión muy popular, por lo general: los fieles se sentirán defraudados fácilmente en cuanto sus expectativas de una nueva ración de másdelosmismo, y los pocos nuevos adeptos que ganen difícilmente se verán atraídos por el sonido primigenio, aunque quizás al inevitable acecamiento al pop les proporcione un pico de popularidad. El ejemplo más palpable de esto podría ser por ejemplo, el “Human” de The Killers, una canción fabulosa de pop fast-food que mucho me temo será el trago más difícil para los que descubrieron a los de Brandon Flowers como una banda (tampoco demasiado, las cosas como son) rockera.

A Lower Dens, con frecuencia por aquí aparecidos, no me los imaginaba en esta lides, pero caramba qué chulo es “The Competition“, su álbum casi synth-pop de 2019, publicado de forma oficial en el día de ayer. La inconfundible voz de Jana Hunter casa a la perfección con los ritmos sintéticos de los ochenta, acercándose incluso por momentos al sonido de las baladas de aquella época (la fabulosa “Galapagos” que lo abre es un buen ejemplo), sin perder de vista de donde vienen (“Real Thing“) . Ojo, que lo anterior  no quiere decir de forma alguna que los Lower Dens hayan perdido colmillo: todo el álbum, desde su propio título, gira en torno a la relación de Hunter con el sistema capitalista estadounidense. Ella misma afirmaba en una reciente entrevista:

Los problemas que han moldeado mi vida, para bien o para mal, tienen que ver con el hecho de venir de una familia y una cultura que abrazó totalmente una mentalidad competitiva. Durante mi infancia, yo era salvaje y tenía mucho dolor, la vida en casa era muy desalentadora, y las canciones pop eran un escape garantizado a un espacio mental donde la belleza, las cosas maravillosas y el amor eran posibles. Quería escribir canciones que pudieran tener el potencial para hacer eso“.

Mi debilidad, después de un par de escuchas del disco completo, sigue siendo el primer sencillo que sacaron del álbum, a principios de junio. “Young Republicans” vive desde entonces en mi carpeta de canciones favoritas del año, porque efecivamente tiene todo lo que le pido a un perfecto himno synth-pop: la dosis exacta (ese estribillo que hará las delicias de cualquier fan de Visage) de épica, la inevitable mirada nostálgica al pasado, y el latido emocionante que nace de un pecho de metal y bits.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .