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. Esa es la etiqueta (haced click sobre la misma, también es un enlace) que me tiene ronroneando de placer desde hace unos días, a mí y a muchos otros a los que la simple mención del nombre The Divine Comedy arranca suspiros. La cosa podría haberse quedado simplemente en rumor (o en la expresión de un anhelo, como la pegatina aquella famosa de “Family: ¡volved ya!” que uno podía encontrarse a veces paseando por San Sebastián), si no fuera porque este pasado sábado era el mismísimo Neil Hannon quien se encargaba de disipar las dudas y avivar las ascuas en el corazón de sus fans con una nota que -está en inglés, pero el tío es tan encantador y divertido que se merece que la reproduzca integramente, y después hacemos un resumen en nuestro idioma- podéis leer a continuación:

***A MESSAGE FROM NEIL (more below!)***

Hello Everyone,

I’m getting too old for all this. Two weeks in the stu-stu-studio and I feel like I’ve been run over by a bus. Thankfully it all went exceedingly well and all the tracks are in good shape (even if their creator isn’t).

Let me give you a rough timeline of this record:

2010 – Bang Goes The Knighthood is released to universal acclaim. It’s showered with awards and sells 800,000 copies… oh hang on.

2011 – Being a well known monarchist, Neil completes compositions for the Royal Opera House and Royal Festival Hall. Everyone adores them and he becomes even more famous and wealthy than he already is… um no, that’s not right.

2012 – Neil thinks he ought to start writing a new DC album. Goes to the pub with Thomas and Tosh instead. Starts work on cricket album the following week.

2013 – Neil comes home from DLM tour, makes a cup of tea, twiddles his thumbs, tries to remember what he was about to do before he went to the pub. Oh yeah, DC album! Off he trots to his and Cathy’s writing room in the National Concert Hall (for which he most heartily thanks the NCH). By the end of 2013 there are 7 or 8 recognisable tunes. Strangely though it’s all banging synth pop…

2014 – to begin with it’s just more synth pop, then gradually things start to slant in a more Hannon-ish direction. By the summer there are maybe 14 or 15 tunes in a myriad of different styles and incarnations. Then Neil and Cathy decide to move house…

2015 – …the lord of all he surveys scratches his lordly head and tries to remember what he does for a living. Of course, DC album! By April/May there are around 22 songs. ‘That’ll have to do’, he sighs, and calls his unbelievably patient manager. Over the summer he struggles (while watching the cricket) with which songs should make the album and in what order. For a long time it is a double album. But that’s just silly. Eventually conclusions are reached, 22 songs are reduced to 13, studios and musicians are booked, brows perspire.

Cut to present day.

I must say it’s all sounding splendid. With that of course comes the added pressure of not wanting to bugger it up. Which is surprisingly easily done. I’ve a couple of weeks now until it’s back to Londinium for the orchestral sessions. A short while after that we will attempt to mix it. Then master it. Manufacture it. Release (probably not til the Spring at the earliest.) Promote. Tour. Go home. Twiddle thumbs. Start a new one. Aaaggghhhh!!!!

Happy days
Neil x
PS, don’t worry, I bought some new jumpers at the airport

Lo de los jerseys del final tiene su porqué. No sé si habéis seguido el enlace con que comenzaba esta entrada, pero en todas las fotos que recogen la actividad de Neil durante la grabación del nuevo álbum de The Divine Comedy (porque de eso estamos hablando, básicamente: ¡¡NUEVO DISCO DE THE DIVINE COMEDY EN PRIMAVERA DE 2016!!) el inglés aparece enfundado en un jersey que es la esencia misma de la britanicidad: tan anticuado que hasta resulta moderno, tan risible (que no irónico: esa, afortunadamente, no es la liga de Hannon) como riguroso. Algo parecido a lo que pasa con sus canciones,  deliciosamente retro pero a su manera vigentes, hermosas historias de seducción y fracaso que lo mismo incitan a la sonrisa que conducen a la más sublime emoción.

Vamos entonces a los pocos datos que tenemos, por el momento: 13 canciones que por lo que parece comenzaron con un planteamiento bastante más cercano al synth-pop de lo que el propio Hannon hubiera esperado, y que finalmente han terminado por envolverse con los habituales arreglos orquestales de su autor, algo que a buen seguro provocará más de un orgasmo entre los fieles cuando llegue el ansiado momento de la escucha. No hay mucho más, en realidad, pero oye, qué bueno es empezar la semana con el atisbo en la línea del horizonte de las velas, henchidas y deslumbrantes, de la invencible armada británica del mejor pop (ahí has estado fino, Sr. Helvética: que se note, pero bien, que estás leyéndole a tus hijos Robinson Crusoe). Y para hacer tiempo de aquí a que conozcamos la primera de las canciones del nuevo trabajo de The Divine Comedy,  esta “At The Indie Disco“, que sin ser mi canción favorita de ellos (¡tienen tan buenas canciones!), sí que es un tema al que, con el tiempo y ante la falta de novedades del grupo, le fui cogiendo un cierto cariño. Hace ya seis años, seis, desde “Bang Goes The Knighthood“, que se dice pronto: demasiado. De modo que, hey, 2016: danos si quieres algo de Pixies y de los Roses y de los Valentines, danos de Blur y de los Cure y los Wannadies. Y si no puede ser, no puede ser, pero ya sabes que vamos a ser exigentes contigo: danos, cuanto antes, lo nuevo de The Divine Comedy.

 

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9 pensamientos en “At The Indie Disco – The Divine Comedy

  1. Impecable blog, impecable post, exquisitamente bella: A Lady of a certain age
    Un saludo Dieguete!

    • ¡Oh, qué sorpresa verte aparecer por aquí, J! Muchísimas gracias por ese (generosísimo) comentario, y espero que te dejes caer por aquí de vez en cuando, al menos con la misma frecuencia con la que -uno se acaba enterando de todo- te dejas caer por Pamplona. 😉

      Y sí, esa enorme canción que comentas de TDC se merece post y medio, como poco. Tiempo habrá, espero, para dedicárselo.

    • ¡Oh! ¡Cómo me gusta leer eso! Si un propósito tiene este blog es precisamente ese, dar a conocer canciones y grupos maravillosos a gente que nunca los ha escuchado. ¡Cómo me alegro de que te guste! En fin, The Divine Comedy tienen ya una larga discografía, pero si tienes interés yo empezaría por “Casanova”, o -esto suele ser lo más efectivo para un primer acercamiento- por un recopilatorio con muchas de sus mejorescanciones, titulado “A Secret History: The Best Of Divine Comedy”. Como este es un disco del 99, y después de esa fecha aún han sacado muchos discos que valen la pena, prueba con “Absent Friends” para hacerte una idea de lo que hicieron en los 2000. O haz click en este enlace que te dejo aquí, te saltas el rollo literario, y directamente le das al play: te espera una de las mejores canciones de lo que llevamos de siglo.

      https://thesongswelove.wordpress.com/2013/12/10/come-home-billy-bird-the-divine-comedy-2/

  2. Algunas canciones de TDC son tan, tan, tan grandes, que se me hace raro que elijas esta. Qué poperillo eres, cómo te va el handclap, el foottap y los silbiditos. De elegir, yo también iría por “Our Mutual Friend”, “Generation Sex”, “Tonight We Fly”. Y puestos a ponernos más pop, “Your Daddy’s Car” o “National Express”

    • Hombre, Daniel, ya lo digo en el texto: no es ni de lejos mi canción favorita de TDC (A las que habéis comentado aún añadiría “The Certainty…”), pero sí un tema que ha ido ganando enteros con el tiempo, y la más apropiada -eso me parecía- para anunciar el fin de la larga espera desde el último disco.

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