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Esperaesperaespera… ¿Otro grupo de chicas dándose al rocanrol efervescente? Aguanté como un jabato el tirón de las Vivian Girls, resistí el embiste aguerrido de las Best Coast, pero, cachis, con estas dos que firman como Honeyblood (vaya usted a  saber por qué con estas, y por qué no con las anteriores), he acabado picando el anzuelo como un pardillo.

Varias razones puede explicar el modo en que, afortunadamente, he acabado por abdicar de alguna de mis manías y reconsiderado las posibles objeciones hacia la música de este dúo (guitarra y batería, a lo White Stripes): el aluvión de críticas positivas en medios serios, evidentemente, pero también detalles como que publique FatCat, sello –a priori– poco sospechoso de querer dar gato por liebre, o la producción de Peter Katis (Interpol o The National han trabajado con él, entre otros). Alguna alusión a The Breeders (se entiende, pero es que además con el mérito de evocar a Deal y Donelly sin caer en el mero ejercicio de imitación) hizo el resto: mira que yo no quería, pero fue ponerme “Honeyblood“, el disco de debut que acaban de publicar Stina Tweeddale y Shona McVicar, y engancharme a la inmediatez de esas canciones, adhesivas como pocas lo han sido en este 2014 y chispeantes como un granizado de petas-zetas. Expansivas, frescas, tan dulces como (¡Honey-blood!) hirientes, y, esto es lo mejor, capaces de resucitar a un muerto.

Así que antes del (demasiado habitual) numerito de arrepentimiento tardío y la injustificable cara de es-que-yo-no-sabía, el Sr. Helvetica va a optar esta vez por sacudirse la pelusa de los prejuicios, y a escribir lo que a estas alturas resulta palmario: que el disco de debut de las Honeyblood entra como un tiro (de bala, tiro de bala, que sois todos una panda de crápulas y os creeis que todo el mundo anda igual de endrogao que vosotros…), y que cuenta -como poco- con dos canciones sobresalientes -de las de lista de favoritas al final del año- y otras cuantas notables.

La primera de esas canciones (lo de primera es un decir, en realidad ocupa la penúltima posición en el tracklist) es un temazo como la copa de un pino titulado “All Dragged Up“: una burbujeante reprimenda a esa clase de tíos que se niegan a crecer  -curiosamente venida de dos chicas que no han debido dejar su adolescencia demasiado atrás- coronada con un  “Why won’t you grow up/ why won’t you grow up/do we have to drag you up?” tan sobrado de hormonas como de capacidad letal: serio candidato a estribillo-a-berrear del año.

Y aunque puede que haya alguna discusión al respecto, ahí va la que creo que es la joya de la corona: “Killer Bangs” es tan asesina como promete su título, y despacha en menos de tres minutos toda la urgencia, toda la excitación, el subidón de endorfinas que podemos esperar de la perfecta golosina rock. No es, desde luego, la clase de souvenirs que uno espera recibir desde Glasgow (en mi infinita tontería, mi imagen de la ciudad escocesa aún está demasiado ligada al proto-indie parido en Postcard Records o el twee-pop de Belle & Sebastian y adláteres: debería viajar más, o por lo menos empezar a prestar un poco de atención a lo de Mogwai) pero sí la clase de cosas que le pueden salvar a uno de un mal día.

Lo mejor de todo es que aquí no acaban las buenas noticias: este también es el disco de la dulce “Bud“,  los dejes noventeros de “Biro” o “Choker“, de ese infalible medio tiempo llamado “Super Rat” y de la muy seductora “(I’d Rather Be) Anywhere But Here“. Y es que en el fondo, por encima de su actitud insolente, o de versos como “Scumbag, sleaze, slime ball, grease, you really do disgust me”  -en los que nos dejan clara su particular idea del romanticismo- tienen canciones, y qué canciones: cualquier chico con dos dedos de frente se enamoraría de ellas.

Time is against us
Circumstance likes to dick around
But there’s a solution so simple
It’s not all about who, who

I don’t wanna have to go, go on without you, but I have to
When I go, oh, will there be anything
To go home to, go home to
I don’t wanna have to go, go, go, go on
Without you, without you
I made this with you

Buckle down
You got to start your career now
The one you worked so hard for
Our way is blacked out
Fate like dumping another torch

I don’t wanna have to go, go on without you, but I have to
When I go, oh, with there be anything
To go home to, go home to
I don’t wanna have to go, go, go, go on
Without you, without you
I made this with you
I made this with you

I don’t wanna have to go, go, go, go on without you, but I have to
When I go, oh, will there be anything
To go home to, go home to
I don’t wanna have to go, go, go, go on
Without you, without you
I made this with you
I made this with you

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Un pensamiento en “Killer Bangs – Honeyblood

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