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28 segundos. No hace falta más: tan sólo son necesarios 28 segundos -los que van desde los primeros rasgueos de guitarra con los que se abre el tema, hasta ese helador “I love you more than I should“- para paralizarte como sólo lo haría el veneno de la mordedura de una mamba negra, para suspenderte anímicamente durante los próximos 316 segundos en un estado que supongo cercano a la hibernación; 28 segundos de hielo para que la anestesia (general) haga su efecto, y la belleza más incuestionable funcione como el perfecto antídoto contra el dolor de vivir.

Esos 28 segundos son los del principio de “Lie In The Sound“, la canción que abre (se trata de la segunda pista del álbum, en realidad, pero la primera es una introducción instrumental que a modo de prólogo, levanta el telón para lo que va a suceder) el que era el segundo album de una banda de California titulado “Different Stars“. La banda se llamaba (se disolvieron en 2012, dejando tras de sí la estela de tres sólidos álbumes y un recopilatorio de rarezas y  caras-b) Trespassers William.

Formados en Orange County, California, en 1995, el núcleo duro del grupo lo componían el guitarrista Matt Brown y la vocalista y compositora principal, Anna-Lynne Williams. A ellos se uniría a lo largo de una interesante trayectoria un variado -y variable- grupo de instrumentistas y colaboradores, pero el alma del grupo sigue estando ahí, en el diálogo suspendido en el aire entre los mágicos acordes de la guitarra de Brown y la voz de Anna-Lynne, para la que cualquier calificativo resulta escaso. Jesús, la chica canta tan bien que este grupo podría gustarle hasta a mi padre, y creedme si os digo que las coincidencias musicales con mi querido progenitor no son tan frecuentes, y o bien se circunscriben a las vacas sagradas (pongamos por caso The Beach Boys) o bien remiten, sí o sí, al folk tradicional de Pentangle, Simon & Garfunkel, etc. En fin, me desvío de la cuestión principal (aunque no tanto como pudiera parecer a simpre vista, que algo de folk también hay en la forma de interpretar de esta chica), y la cuestión principal no es que el origen del nombre del grupo haya que buscarlo en los cuentos de Winnie The Pooh (por lo visto, el nombre es el del abuelo de Lechoncito/Piglet), ni que la chica se dedique ahora a versionar a Bon Iver o The National con enorme solvencia y un acento, ahora sí, marcadamente folk: la cuestión principal es que ese segundo álbum es TAN BUENO que debería ser reverenciado por todos aquellos que se inclinan ante la belleza glacial de “Things We Lost In The Fire“, por ejemplo, y sin embargo tengo la sensación de que no es ni la mitad de conocido que el famoso disco de Low. ¿Es entonces este un disco de slowcore? Hummm, ni sí ni no… pero también. ¿Folk, country, shoegaze, slowcore? ¿En qué quedamos?

A ver si lo aclaro: a Trespassers William se les suele encontrar en el archivo dream-pop, que como suelo repetir muy a menudo, al final ha resultado ser un apartado sorprendentemente elástico, cuando no una coartada para el ejercicio de la pereza, así que para cerrar el tema diremos sin miedo a equivocarnos que esto queda más cerca de Mazzy Star (la referencia más habitual a la hora de hablar del grupo, bastante acertada) que de, por poner un ejemplo, Beach House. Y aunque las cualidades vocales de Victoria Legrand están fuera de toda duda, dejadme que ejerza del tipo chapado a la antigua que soy, y me quede con la dulzura infinita de Anna-Lynne, una voz de sirena tan hermosa que uno podría sumergirse en ella sabiendo incluso que no volverá jamás a la superficie.

Lo de California tampoco da muchas pistas: poco pop soleado vais a encontrar en este disco, eminentemente nocturno y apaciblemente triste. Igual a alguno la comparación le parece exagerada, pero a mí estas canciones me suenan como si A Hope Sandoval la pones a versionar el célebre “Wicked Game” de Chris Isaak: así de espacioso es el sonido, así de desalentador el sentimiento, así de franca es su belleza. “Different Stars” multiplica por mil las bondades de su predecesor (“Anchor“, de 1999) y redefine nuestra idea de la intensidad: ahí están para demostrarlo la gélida y flotante pista titular, la tristona “Let You Down“, una “Untitled” que, por una vez, no es el consabido tema de relleno que el título parece apuntar, o incluso un par de versiones que se permiten el lujo de hacer sombra a los originales. “Love Is Blindness” de U2 (esta sólo la encontrareis en la versión autoeditada, en 2002), y “Vapour Trail” de Ride (sustituyendo a la anterior en la edición que hizo Bella Union ese mismo año) ya eran buenas, pero en las manos de Trespassers William suenan mejor que nunca. Y al loro, porque si a alguno se le está haciendo la boca agua y anda ya abriendo la pestaña de Amazon, debería andarse con ojo, y buscar una de esas dos ediciones, datadas en 2002: la reedición que hizo en 2004 el sello Nettwerk Records incluía tres pistas extra, pero dejaba fuera del tracklist (cosas de derechos entre discográficas que uno no acaba de entender muy bien) una de las mejores piezas del lote: la soberbia “Just Like This“.

En fin, “Lie In The Sound” puede servir muy bien para ilustrar todo esto de lo que hablo. Los sustantivos son los que ya imagináis: melancolía, tristeza, ingravidez, fragilidad,etc; los adjetivos (lluvioso, cristalino, soñador, fantasmal, narcotizante) se quedan francamente cortos. Esta canción es una de las más hermosas que se firmaron en aquel 2002, y punto; sus autores se llamaban Trespassers William, y (me temo) muchos no los amamos como deberíamos haberlo hecho.

I love you more than I should
So much more than is good for me
More than is good

Oh the timing is cruel
Oh I need and don’t want to need
More than I should

I am falling, say my name
And I’ll lie in the sound
What is love, but whatever
My heart needs around

Oh my sheet is so thin
So I say I can’t sleep because
It’s so very cold

Oh but I know what I need
And if you were just near to me
Would you go…

I am falling, say my name
And I’ll lie in the sound
What is love, but whatever
My heart needs around

I am falling, say my name
And I’ll lie in the sound
What is love, but whatever
My heart needs around

And it needs you too much now

 

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6 pensamientos en “Lie In The Sound – Trespassers William

  1. ¿Seguro que no es una reencarnación de Hope Sandoval de cuando dejó Mazzy Star? Suena impresionantemente bien (triste).
    Muchas gracias de nuevo.

  2. Qué ilusión, una entrada de TW. Yo sí los amé como se merecían y todos deberíais haber hecho. Sigo al grupo desde el Different Stars y aunque ese disco es maravilloso (el anterior, Anchor, apuntaba maneras pero poco más) y la canción que rescatas hoy aquí es una preciosidad, considero que el punto álgido de madurez lo consiguieron con su disco siguiente “Having” y su EP posterior “The Natural Order of Things”. El recopilatorio de despedida y caras b fue un bonito broche.

    Con este grupo tengo varias anécdotas. Una es que los vi en directo por primera vez en Fuengirola como teloneros de Morrissey (y fue con Isa, nada menos). Allí ya hablé un poco con Anna-Lynne y con Matt y años más tarde recuperamos el contacto a través de las redes sociales. La cosa fue a más, nos escribíamos, nos contábamos nuestras cosas, hablábamos de música… Hace 4 años vinieron a Europa de gira para presentar el EP. En Madrid tocaron en la sala Moby Dick. Como ya habíamos empezado a tener cierta relación, quedamos con ellos para preparar el escenario, recogerlo después, tomar unas copas, comer con ellos al día siguiente, verlos en un concierto en una librería del centro de Madrid, verlos en otro concierto que dieron en el salón de la casa de una amiga… fue una experiencia chulísima.

    Por aquel entonces Matt y A-L, que siempre habían sido amigos, estaban empezando a tontear. Matt tenía novia (Alana, muy maja y amiga nuestra también desde entonces) y estos temas siempre traen complicaciones y al final fue todo bastante drama entre ellos que terminó arreglándose más o menos civilizadamente. Meses después vinieron a Madrid otra vez para quedarse en nuestra casa. Y poco después dejaron de ser pareja y yo ya me temí que TW se iba a tomar por culo 😦

    Matt ha vuelto a sacar un disco con su proyecto anterior Disinterested y colabora/produce otras bandas.

    A-L ha sacado varios discos como Lotte Kestner mucho más folk, haciendo versiones, colaborando con otros grupos. Y ha formado Ormonde con Robert Gomez, un amigo suyo de Arizona al que conoció en las sesiones de grabación del Queen of Denmark de John Grant con Midlake.

    Comentas que no pega mucho que sean de Orange County… por eso precisamente en cuanto empezaron a perfilar el estilo de TW se mudaron a Seattle con un clima mucho más acorde a lo que transmiten sus canciones.

    Creo que me he enrollado mucho. Esto vale por los comentarios imaginarios que te dejaría en muchas otras entradas y nunca hago.

    Besabrazos

  3. Jajaja, sí, a mí en su momento también me flipó todo bastante, pero es de estas cosas que de repente encajan y cuando se te pasa la tontería mitómana encuentras hasta normal que te canten Lie in the sound en el salón de tu casa, así, como si nada.

    La cosa se ha enfriado bastante en los últimos meses y no paran de decirnos que vayamos a verlos a Seattle y a Portland. Iremos, seguro. No sé cuándo, pero seguro.

    ¿Sabes que colaboró también con los Chemical?

    Fin del momento fans 🙂

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