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Hablemos de Johnny Boy, que me gustan más a mí los one-hit-wonders que a un tonto un boli. Aparecieron como un cometa en 2004, con una canción tremenda, y luego desaparecieron del mapa, no sin entregar (dos años después: les costó lo suyo) un primer disco que la crítica se encargó de tildar de decepcionante, salvo en lo referido al rescate (primera pista del álbum) de aquella primera canción. Seamos justos: si alguna de las otros temas contenidos en aquel álbum homónimo hubiera podido hacer sombra a “You Are The Generation That Bought More Shoes And You Get What You Deserve“, entonces estaríamos hablando de un disco para enmarcar. No fue así:  “Johnny Boy Theme” lo intentaba a duras penas, pero el listón era ya insuperable.

Johnny Boy eran (son: qué dolorosamente rápidas son a veces las digestiones) un dúo chico-chica, originarios de Liverpool: ella se llama Lolly Hayes, y él se hace llamar Davo, y juntos toman el nombre para su grupo del aprendiz de mafiosillo que interpretaba Robert de Niro en la famosa película de Scorsesse, “Malas Calles”. Sin embargo, que nadie busque asociaciones entre el swing de los bajos fondos y la música de los ingleses, que no la hay: la cosa se quedaba en una simple cuestión de elegir un nombre fardón para una música, que si era algo, era (perdón: es) fardona de vocación.

“Vocals, loops and guitars”: así definían ambos integrantes del grupo su aportación en la banda, y lo cierto es que aunque no aclaraba gran cosa acerca del papel que juega en la banda cada uno de ellos, la -algo pretenciosilla ¿eh?- definición que daban del sonido resultante (“Church bells, boy-girl vocals, loops, twists, warps, walls of sound and edgy guitars combined to rekindle the idea of Sandinista!-era Clash having an, erm, shootout with Phil Spector”) sí daba una idea bastante aproximada del sonido de esta deslumbrante canción, un himno alegre pero triste, una pista eufórica y devastadora al mismo tiempo, de esas de corear a grito pelado. Subrayemos además con rotulador rojo el componente retro de la definición, porque si de alguien es deudor el tema (y no me limito sólo a su archifamoso arranque), es del “Be My Baby” de The Ronettes. Ahí si que afinamos bien: en esa referencia queda poco margen dudas para las dudas, esto es puro y glorioso wall of sound.

Producida por James Dean Bradfield, lider de los Manic Street Preachers (y también un tío abiertamente posicionado como “de izquierdas”) la canción me supone un cierto problema: el mensaje es claramente anticapitalista, pero el envoltorio es tan rabiosamente fashion-rock que no acabo de creérmelo del todo; supongo que Woody Guthrie o Billy Bragg me resultan más convincentes,  con la famosa guitarrita del “This Machine Kills Fascists” y esas canciones suyas que nunca corearemos en los bares. Ninguna pega, por otra parte, en lo que se refiere a lo estrictamente musical: puede que efectivamente esto sea (lo copio y lo pego de la crítica que en su momento salió en la página de la radio pública norteamericana NPR) “Anti-consumismo en cómodas dosis”, pero lo que es de cajón es que la canción de la muchacha ahogada entre la multitud consumista es como para tirar fuegos artificiales. (De hecho, la sensación de subidón es tal que REALMENTE uno podría escuchar fuegos artificiales al llegar a ese grand finale). El mismísimo Johnny Marr declaró su amor incondicional por el tema, y en los Estados Unidos, el USA Today la proclamó directamente como canción del año, sin dejarse intimidar por el hecho de que ni siquiera fuera publicada en aquel país.

En fin, aquello quedó en promesa incumplida, pero que nos quiten lo bailao. Muchos años después, veríamos aparecer alguna propuesta algo similar en el planeamiento (ahora estoy pensando en ese nada disimulado homenaje a las girl-bands de los 60 que se hacen llamar Cults) que, pese a algún acierto,  me hizo añorar más que nunca al grupo que Johhny Boy podía haber sido. Como dicen los anglosajones, bigger than life. Y acabo este post con un ¡hurra! enlace de descarga (legal y gratuito, que si no, ya sabéis que no lo pongo) que debería incorporaros para siempre al secreto Club de Fans de Johnny Boy. No, el de los Love Of Lesbian, no, joder. Hablo de éste.

I just can’t help believing
though believing sees me cursed
For belief ignores the heathen’s
day by day sigh ‘even worse’
But for all we are receiving
there’s an evens key to turn
You was the generation that bought more shoes and you get what you deserve
[repeat]

Winter sweeps the streets of evening,
this frequency my universe
To reel a deep or meaning feeling?
in seas where schools of fools be first
But for all we are receiving
there’s an evens key to turn
You was the generation that snorts for tunes and you get what you deserve

Yeah Yeah! (ooh baby) (8x)

But we’re all receiving (4x)

Burberry Beamer Beakheads
leaving Adidas sleek mystique reversed
Without a dream or scream between ‘em
Believing time does reimburse

So for all we are receiving
there’s an evens key to turn
You was the generation that bought more shoes and you get what you deserved

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Un pensamiento en “You Are The Generation That Bought More Shoes And You Get What You Deserve – Johnny Boy

  1. Tremendo temazo que chucho records nos regaló aquel año. Me sigue encantando. Creo que fue la navidad que por A.I me llevé la súper edición especial.
    : )

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