Home

El barcelonés Guillamino acaba de publicar en formato digital un split single, bajo el doble paraguas de ICAN y Bankrobber. Lo que en teoría aquel término en cursiva viene a significar es que se trata de una publicación conjunta de dos o más artistas que comparten el formato, en cuyo caso, si atendemos a los nombres en la portada, habría que atribuir la paternidad del invento a Pau Guillamet y el músico californiano Esteban Adame, vinculado a Galaxy 2 Galaxy y Underground Resistance. Sin embargo, no acabo de tener claro si efectivamente debemos entenderlo como un trabajo en el que cada uno de ellos ha aportado su tema, o más bien se trata de una colaboración  en la que, a partir de un único material original,  cada uno ha realizado su propio modelado. Así, la primera de las tres pistas incluidas en “Tegami” recibe el nombre de “Tegami (Original mix)“, mientras que las dos siguientes no esconden en ningún momento su condición de remezclas: una, a cargo del ya mencionado Esteban Adame, y la última a cargo de un productor de Brooklyn llamado Octo Octa. Que nadie se lleve las manos a la cabeza con este pequeño batiburriilo genalógico: tratándose de alguien como Guillamino, tan proclive a los revolcones musicales con mil y un colaboradores, y tan escurridizo en lo estilístico (el tipo se ha arrimado sin problemas al funk ochentero a lo Prince, al hip-hop, el folk y hasta ¡la sardana!), no debería sorprendernos en absoluto. Husmeo por ahí en busca de algo más de información, y descubro que el título corresponde con el concepto japonés para las cartas. Hummm ¿Tal vez es un modo de insinuar que esta es una de esas colaboraciones-por-servicio postal, como la que tan buenos resultados dio a Tamborello y Ben Gibbard? ¿Demasiado romántico para los tiempos del dropbox y el wetransfer? En fin, qué más da: aunque la carta fuera anónima, me seguiría gustando.

Vamos entonces con el contenido: de las tres mezclas, me quedo sin dudarlo con la original. No quisiera desvirtuar el concepto de álbum, cualquiera que sea este, ni dejar de recomendar la escucha completa del EP en el modo en que su(s) autor(es) lo han perfilado, pero este -no me cansaré de repetirlo- es un blog de canciones, y “Tegami (Original mix)” lo es (canción), y muy buena.

Rayana en el ambient  (las cualidades aéreas y sensuales son innegables), la pista original prescinde de sección rítimica y deja que unos sintetizadores que por momentos suenan a samples de Vangelis sostengan en delicado equilibrio el peso magnífico de una voz llena de matices soul. Los beats no se echan en falta, y el delicado palafito así erigido hace precisamente de la indefinición su mayor virtud: podría ser synth-pop de los ochenta en la misma medida en que podríamos considerarlo new age, o cualquiera de esas etiquetas que se parapetan detrás del prefijo post- para esconder su incapacidad de servir en sus propósitos a la taxonomía. 

Así que (una vez más), casi 500 palabras desperdiciadas para hacer una foto borrosa. Cual Houdini de la electrónica nacional, Guillamet se nos escurre como un pez entre los dedos, y nos deja con la sensación de que deberíamos saber más de alguien tan capaz de tocarnos la fibra sensible. Al menos nos queda esa única certeza, la de que esto, se llame como se llame, sí que sabemos como adjetivarlo: emocionante.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s