Home

El azar, el bendito azar, el maldito azar. Tan temido como celebrado, puede hacer que un avión explote en llamas sobre el Pacífico, (aunque casi siempre encontraremos a alguien menos temible a quien responsabilizar, todo sea por no admitir que en la vida hay cosas que escapan a nuestro control) o transformar  tu vida en el segundo que tarda una bolita dentro de un bombo giratorio en rodar hasta las manos de un niño con voz de pito.  En mi caso, viajo mucho menos de lo que me gustaría (menos aún en vuelos transoceánicos) y no juego a la lotería,  de modo que la casualidad se tiene que conformar con guardar sus mejores golpes para espíritus más aventureros que el mío, y para mí reserva sus más sutiles caricias y los reveses menos dañinos. Cosas como que empiece a llover y justo ese día me he dejado el paraguas en casa, que a mi hija le suba la fiebre el día en que íbamos ¡por fin! a salir a cenar, o que me de por hacer click sobre el icono que marca el inicio de la reproducción de una canción de un tal Christopher Duncan, y descubra al momento que he sido bendecido.

Voy a decir lo poquito que sé de este chico de Glasgow  (ni os imagináis la de gente que se llama Christopher Duncan en Escocia, qué difícil ha sido encontrar información): ha estudiado música en el Royal Conservatoire of Scotland (es licenciado en Composición Clásica), nunca ha publicado nada, y si no estoy equivocado, es el de la foto de arriba: tonos sepia, una ropa que parece exceder el cuerpo que han dado de sí veintitrés años, y una extraña mezcla en el conjunto que nos hace dudar de si estamos viendo una imagen actual (¡ese peinado!) o una foto, extraordinariamente nítida, extraída de un viejo álbum que alguien abandonó en un desván hace 50 años. Exactamente igual que su música.

El propio C. Duncan, o Mr. Duncan, o simplemente Chris Duncan, (todavía no acabo de tener claro cómo firmará su primer disco, o EP, o lo que sea, cuando lo publique en el sello FatCat que es el que, en principio, ha mostrado un mayor interés incorporándolo a esa cantera de futuras promesas que es FatCat Demo) define su música como «caprichosa y soñadora», lo cual no da muchas pistas de por dónde discurre la trama, así que vamos a ir a por nuestro kit de arqueología y vamos a empezar a excavar, con mucho cuidado de no alterar tan asombroso hallazgo.

Lo primero que nos asombra es el modo sorprendentemente fácil en el que conviven lo antiguo y lo moderno en piezas como «Say» o «Architect«: una extraña y maravillosa coexistencia de tradicionales armonías folk y ritmos absolutamente vigentes. Si rascamos un poco y  retiramos esas primeras capas, aparecen los casi inevitables Fleet Foxes: están en la delicada fragilidad de «Mountains» y, por supuesto, en los asombrosos juegos vocales que impregnan todas las demas canciones, y que sólo están al alcance de alguien que ha dedicado años de su vida a estudiar armonías y composición musical, supongo. Pero seguid, cavando, seguid: ¿No son los mejores Kings Of Convenience los que articulan ese prodigio llamado «I Dream Of Happiness Too«? ¿No hay algo de la artesanía propia de The Magnetic Fields en el pop infalible de «Do You Want To Dance?»

Todo lo anterior se resume en la que quizás, sea la mejor canción de Duncan, y que a mí me ha dejado boquiabierto. Se llama «For» y es de una belleza rara pero incontestable: creo que nada me conmovía de esta manera desde el debut de Villagers. Y pese al batiburrillo de referencias del párrafo anterior, no puedo evitar añadir dos más, que considero obligadas: el mágico pop inspirado en la tradición que practicaban Simon & Garfunkel, y, excavando aún un poco más, los extrañamente hermosos juegos florales de los mismísimos Pentangle.

A todos aquellos a los que os gusta fardar de descubrimientos musicales, y poder decir eso de  «yo lo dije» con una sonrisa de suficiencia: si hay un post que retwittear o colgar en el facebook, algo con lo que dárselas de entendido cuando este chico esté en boca de todos y le saquen en Pitchfork y en todos-los-sitios-que-importan, es éste….Vale, lo reconozco, no tengo ni idea de si eso finalmente ocurrirá, pero sinceramente creo que se lo merece , y con un poco de suerte, puede que hasta lo consiga. Aunque en mi fuero interno, sé que NO debería ser así: en lo que respecta a la asombrosa música de alguien con tanto talento como Christopher Duncan, no debería haber margen alguno para el azar. Maravillosa, hipnotizante, absoluta Revelación.

Un pensamiento en “For – C Duncan

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.