Home

Productor del lúbrico (y algo eclipsado por sus geniales hermanos mayores) “I Want You” de Marvin Gaye, y firmante entre otras cosas de la canción que da título a ese disco, la figura de Leon Ware exige un mayor reconocimiento, no sólo por su faceta como compositor de canciones y productor de increíbles grabaciones, sino también por ese pedazo de disco fabrica-bebés a su nombre que es “Musical Massage“.

Leon Ware era un currante más de esa gigantesca maquinaria orquestada por Berry Gordy llamada Motown Records, como compositor y arreglista. En los créditos de la fantástica reedición del álbum que tengo en casa (gracias, Expansion Records) el propio Ware comenta que tras “prestar” algunas de sus mejores composiciones para el disco de Gaye, se animó a completar con nuevas canciones un álbum bajo su propio nombre, incluyendo la arriba mencionada, o las exuberantes “Come Live With Me Angel“, ahora rebautizada como “Comfort (Come Live With Me, Angel)” o esa “I Wanna Be Where You Are” que había co-escrito en 1972 para el debut en solitario de un jovencísimo Michael Jackson.  Siguiendo con las tareas de reciclaje, volvió a grabar la canción a la que va dedicado este post, una “Body Heat” que ya cantaba en el disco homónimo de Quincy Jones (1974) y a la que sacó mucho más partido en su propio disco que en esta primera versión. Aquella era, sí, sensual y rematadamente cool, pero, llamemos a las cosas por su nombre, sábado, sabadete, la lectura de Ware te pone mucho más cachondo.

Porque sí, amigos, por si no lo habéis pillado aún, pese al masaje musical que se nos ofrece en el título más vale fiarse de la espectacular imagen de portada: esto no es precisamente un compendio de chill out anestesiante, sino más bien un deslumbrante ejercicio de soul tórrido capaz de hacer saltar los plomos de cualquiera que tenga sangre en las venas. Por cierto, que las manos de la foto son del propio Ware: control editorial, que se llama.

(Para que os hagáis una idea más exacta del contenido, ahí os pongo una imagen de la parte de atrás. Del disco).
La parte de atrás

En fin, vamos a ver si soy capaz de enderezar esta post, que me está quedando de lo más cochino, y (acabo de leer en Rockdelux sobre el furibundo artículo acerca del supuesto machismo en el indie) alguien podría acabar prendiéndole fuego a las oficinas de los señores de WordPress, que tan gentilmente alojan el blog. El disco es una joya que cuenta con colaboraciones como las de la mismísima Minnie Riperton, y no tiene reparos en abandonar puntualmente las orillas de un soul sensual para acercarse a un funk suave y más explícito. El álbum me chifla, claro, y da para más de un post, así que vamos a quedarnos de momento con “Body Heat“, una canción que cuenta con una de las secciones rítimicas más sexy que uno recuerda, pura carne de sampler sobre la que cualquier cosa que se diga va a adquirir un doble sentido. Falsetes, líneas de bajo a punto de estallar, lujuriosos arreglos de cuerdas y vientos, susurros y jadeos: un placer (terrenal) para los oídos, y otros órganos no menos importantes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s